Fase de Inducción Atkins: qué comer y qué no comer

Fase de Inducción de la dieta Atkins: qué se puede comer y qué no debemos comer

En la Fase de Inducción, crucial para llevar a cabo con éxito la Dieta Atkins es importante tener claro qué está permitido comer y qué está prohibido.


Esta fase tiene una duración de 2 semanas y se deben eliminar completamente los hidratos de carbono de la dieta.
En un primer momento de la Fase de Inducción Atkins el cuerpo tomará los que tiene almacenados en el hígado y en los músculos en forma de glucógeno, esto suele tardar en agotarse unos 3 o 4 días, es a partir de este momento cuando se empezarán a utilizar las grasas almacenadas y cuando notarás una pérdida espectacular de peso.

Al descomponer la grasa el cuerpo genera unas sustancias llamadas cetonas. Si estas cetonas aparecen en la orina es síntoma de que estás quemando grasa (no se debe confundir la presencia de cetona en la orina con una enfermedad llamada acidosis que tiene como síntoma la presencia de cetonas en la orina).

Es posible realizar un test de acetona con unas tiritas que se venden en farmacias, si dan positivo es que estás adelgazando.

Cabe aclarar que cuando se habla de eliminar completamente los hidratos de la dieta no quiere decir que sea así de estricto sino que no ingiramos más de 20 gr de hidratos de carbono diariamente.

En la fase de Inducción de la Dieta Atkins se puede comer:

Carne (excepto hígado), pescado, marisco y en cualquier cantidad.
Grasas de cualquier tipo: aceites, mayonesas, mantequilla también sin límite.
Huevos en la forma y cantidad que quieras
Quesos curados y semicurados moderadamente
Beber: agua, café descafeinado, infusiones.


Lo que no se puede comer durante la Fase de Inducción Atkins:

Se pueden comer productos como azúcar y derivadosHarinas y cosas que la contengan como el pan, la pasta…
Los cereales, fruta, el maíz y las legumbres.
Las patatas y las féculas.
La leche y todo aquello que tenga más de un 10% de hidratos.
Puedes cocinar lo que comas como quieras, siempre que este cocido en esta fase de Induccion de la Dieta Atkins.


Dieta Atkins y fruta

Las frutas y su compatibilidad con la Dieta Atkins

Como es sabido en la
Dieta Atkins existe una fase llamada inducción, esta etapa es fundamental para la prosecución de la dieta y su éxito posterior, y en ella los expertos en dieta Atkins no recomiendan comer muchas frutas dulces.

Claro, puede parecer algo extremo, pero la dieta Atkins es una dieta con cierta serveridad y llevarla a cabo con disciplina es vital para bajar de peso.

En general el doctor Atkins recomienda para su régimen comer verduras, como verduras verdes, tomates y aceituna.

Se puede, si no hay alternativa comer frutas dulces, pero es mejor si se las evita en la etapa de inducción Atkins.

Esta es una etapa inicial de la dieta, y es necesario que el organismo se vaya acostumbrando a los cambios y los vaya tolerando convenientemente.

Pueden comerse en este régimen unas sabrosas frutas como las fresas, pues no tienen un porcentaje alto de carbohidratos, por lo que podrían aceptarse con suma moderación.

Como es sabido, la dieta del doctor Atkins se basa en no consumir carbohidratos, por lo que es importante seguir estrictamente sus lineamientos.

Desde dietas salud, sin embargo, siempre recomendamos no obstante consultar a un médico o un nutricionista antes de seguir una dieta tan servera como la Atkins.

Sólo en la fase de mantenimiento previo se puede empezar a comer siempre con moderación otras frutas como las ciruelas, las bananas, las bayas, los mangos.

Ello, reiteramos, está condicionado a la cantidad de carbohidratos que se puedan consumir por día en esta etapa de la dieta.

Finalmente, se deben evitar los jugos con azúcar agregadas y las frutas más calóricas, y las que se coman para bajar de peso con la dieta Atkins no deben ser más de tres o cuatro diarias.

Testimonio de anorexia nerviosa

Testimonio de la Anorexia, un grave problema de salud relacionado con la alimentación
El siguiente es un testimonio de una paciente de ALUBA que resulta importante para valorar la importancia en la sociedad actual de los problemas y trastornos relacionados con la alimentación.
Si bien es cierto que la anorexia nerviosa es un trastorno de carácter psicológico, se manifiesta en relación con la comida, con las dietas, con los hábitos de alimentación y con la obsesión por adelgazar de manera compulsiva.
Por ello resulta relevante en una sociedad en la que cada vez niñas de menor edad se convierten en anoréxicas muchas veces bajo la presión, el estímulo y la ignorancia de los padres, que toman y aceptan acríticamente lo que ven en televisión y las revistas.
Diversos estudios revelan que la anorexia infantil es estimulada, tanto de manera directa como indirecta por los modelos y los hábitos de vida y de alimentación de las propias madres, que viven obsesionadas por adelgazar y metas superficiales que inculcan a sus pequeñas hijas.
Vayamos a este testimonio de como una niña entrando en la adolescencia vivió, como un calvario, su propia historia de anorexia:
"Todo fue como una pesadilla de la que estoy despertando. Soy de Rosario y a los 12 años empecé a quererme cuidar, empecé dejando la gaseosa, después el helado y así distintas comidas. En realidad siempre todos me calificaban como que tenía buen cuerpo, las mamás de mis amigas les decían a ellas que sigan mi ejemplo así en general. Yo hacía inglés y me iba muy bien, en el colegio nunca me llevé una materia, en danza estaba adelantada, todos los de afuera me creían "perfectita", pero no se daban cuenta de que yo me sentía insegura de mi misma, que siempre temía los comentarios que podrían llegar a decir los demás.

Así empecé a dejar de comer y a medida que fui bajando poco a poco de peso, mi "autoestima" empezó a "mejorar", claro, al principio un par de kilitos menos me quedaban bien, pero después me fui al otro extremo. Mis obsesiones con las dietas y dejar cada vez más alimentos se fue incrementando. Hubo un momento que tuve que ir a la nutricionista, varios momentos, pero para sintetizar, antes de entrar a ALUBA, pasé por varios psicólogos, nutricionistas, etc.

Obviamente les mentía, cuando por ejemplo tenía que comer una banana, les decía que la había comido y no lo había hecho. Mis papás tuvieron que empezar a hacer control de stock de las bananas de la casa para ver si las comía o no. Entonces probé otra estrategia, la tiré al tacho de basura. ¿Qué pasó? Mis padres revisaron la basura. Mi enfermedad seguía pasando, la tiré a la basura envuelta en una servilleta para que no la vieran. También me descubrieron.

Lo último que hice que "funcionó" fue tirar la banana al inodoro y dejar la cáscara como rastro de haberla comido. Eso era lo típico para mí, dejar rastros. Los hacía con todas las ingestas que yo decía que hacía, con los postrecitos Nestlé que me daba un nutricionista, era obvio que yo no pensaba comerlos, entonces yo decía que desayunaba en mi pieza, entonces sacaba todo lo que había en el envase con una cuchara, lo metía en una bolsa y la bolsa la escondía en el fondo del placard. De esa forma también dejaba los "rastros", el pote de postrecito vacío y la cuchara sucia, hasta el día de hoy que encuentro en mi casa las bolsas con la comida podrida.

La enfermedad te lleva a cometer locura tras locura. Después de una época se me dio por comer dos hamburguesas de soja diarias, eso solo ni más ni menos. Y como se dejaron de vender mi mamá desesperada empezó a buscar y no encontraba, se recorrió Rosario entero y no había caso, no se como hizo para averiguar la dirección de la fábrica, y no solo fue hasta allá sino que también se fue a la fábrica a rogarle al fabricante que le vendiera hamburguesas de soja para su hija que era lo único que comía. Ahora me río, pero me acuerdo que mi estaba desesperada y hablaba con mi tía de cómo iba a hacer si no había más de esas hamburguesas.

La enfermedad se las ingenia de una manera impresionante para hacerte lastimar a vos misma. En un momento, que viajé a Estados Unidos, lo único que hacía era hablar en inglés con todos los chef de los restaurantes para que me cocinaran sin sal y sin aceite, tenía obsesión con la sal y el aceite, entre otras cosas. Si ya no podía tomar otra agua que no fuera Evian ni la Nestlé, porque las demás tenían sodio y no se que mambo tenía yo en mi cabeza que me impedía ingerir sodio.

No solo se cometen "locuras" con la comida, la actividad física !!! Me levantaba a las tres de la mañana para hacer gimnasia en mi pieza y cuando terminaba todas las series que no podían ser ni más ni menos de las que me había propuesto, me iba al colegio. En el colegio hacía gimnasia en el baño, en los shoppings también. Cuando estaba adentro del auto levantaba los pies, o sea, no podían tocar el piso, no me pregunten por qué lo hacía, yo pensaba que cada momento lo tenía que aprovechar para hacer gimnasia, para adelgazar. Con todo lo que les cuento imaginen mi imagen. No tenía fuerza en verdad, pero me la pasaba nerviosa, angustiada, sentía malestar, no disfrutaba nada, lo único que me conmovía era cuando me pesaba y bajaba de peso. Una vez aumenté 200 grs y destruí la clínica, tiré el arbolito de navidad, insulté al nutricionista; la obsesión con el peso era terrible, pero no solo con el peso, con todo.

Con la limpieza y la perfección. Mi pieza era un museo, antes de bañarme pasaba un trapo con desinfectante por el piso, barría, tiraba desodorante de ambiente, ya ni me acuerdo bien, pero era todo una ceremonia. No podía pisar descalza el piso entonces usaba una toalla para arrastrarla de la pieza al baño. Después de cada vez que llegaba del colegio limpiaba mis útiles con alcohol, me cortaba las uñas, me pasaba la depiladora por si tenía algún pelo, me mojaba el pelo y me peinaba, tomaba una jarra de agua.

Mi vida era una tortura, me sentía aprisionada, dependía de adelgazar y no comer, realmente no quería vivir más así. Estuve internada dos veces, la primera fue a los 13 años ahí estuve con sonda, y la segunda estuve solo tres días y al tercero me vine para Buenos Aires. Y ese mismo día, entré en ALUBA.

Al principio me costaron las cosas. Pero hoy me siento más plena que nunca, disfruto de las pequeñas cosas, hay cosas que todavía me cuestan, pero yo tengo las herramientas y puedo manejarlo. Es como que valorás todo y no podés ver lo que pasaste, como estabas antes y como me siento ahora. Es increíble, yo ahora lo estoy escribiendo y todavía no lo creo. Pude retomar mis clases de danza que hacía desde los cuatro años, retomé el colegio, retomé la vida, retomé vivir.

La verdad que no se como agradecer a todos por la ayuda incondicional que me dieron y como me bancaron. Yo hoy reconozco que era insoportable, y hoy ayudar en ALUBA a las chicas que viven lo mismo que yo viví me hace muy bien. En fin, la plenitud que tengo hoy no tiene precio, no la cambiaría por nada."
Fuente: ALUBA

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Estas son las páginas más vistas de nuestra web Dietas Salud, según las que fueron más vistas en el último mes.
La que recibió más visitas es esta sobre los diabéticos y la alimentación, donde se explica qué debe comer un diabético, ya que muchas personas que padecen esta enfermedad tan frecuente no saben bien cómo llevar una dieta equilibrada.
En el segundo lugar de las páginas más visitadas sobre dietas y salud, nuestro blog de nutrición está la página sobre cómo alimentarse antes de ir al gimnasio. Esta información es muy requerida dada la cada vez mayor de personas que acuden al gimnasio como un complemento de una vida sana, o bien para ayudarse a bajar de peso. Pero la actividad en el gimnasio es particular, y requiere saber bien qué comer antes.
La tercera página de Dietas Salud en popularidad es la referida a la Dieta Atkins, esta famosa dieta que, bien empleada, tiene mucha eficacia, si luego se sale de ella adecuadamente.
Finalmente, una página que siempre ha de interesar sobre nutrición y alimentación es la de dietas para diabéticos, complementaria de la otra página mencionada sobre los alimentos convenientes para quien padece diabetes.

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