Cuando se desea bajar prontamente de peso -sea por considerarlo perentorio en virtud de razones estéticas o de salud en general- lo primero en que pensamos es en hacer dieta.
Pero ¡un momento! Seguir una dieta no es lo mismo que tomar una medicación que causalmente acabará con el problema que nos inquieta -por lo general algunos kilos de más.
Una dieta siempre involucra aspectos que son orgánicos y otros que tienen que ver con la mentalidad de quien hace el régimen en cuestion, y ello es así porque una dieta es una práctica que tiene una integridad social.
Esta se manifiesta en que implica cambiar ciertos habitos de la vida cotidiana, como erradicar ciertos alimentos nocivos o con muchas calorías y cambiar costumbres de alimentación (como comer fuera de hora, comer por ansiedad o comer sin saber por qué).
Además, siempre la dieta necesita como un complemento modificar el sedentarismo. Vale decir, hay una ineludible dimensión integral mediante la cual siempre que se sigue un régimen de alimentación para bajar de peso hay que acompañarlo con actividad física regular.
No es necesario ir intensivamente al gimnasio o correr mucho, bastará con que la actividad, aunque sea una caminata, sea regular.
Ello operará sobre nuestra mente y sobre los centros donde se activa el hambre o la compulsión por comer, al tiempo que mejorará las funciones de las partes y de la totalidad del organismo que estamos mejorando.
Como se ve, ello requerirá que la dieta no sea restrictiva, ni sea una monodieta. En este blog se encontrará información sobre las buenas dietas, pero baste señalar que es importante no perder las sales y los nutrientes necesarios para el funcionamiento del corazón y la mente, por ejemplo.
Es importante insistir en que quienes "hacen dieta" dejando de comer prácticamente dejan de lado la imprescindible presencia de nutrientes en el organismo, por lo que es una práctica totalmente errónea, tanto a corto como a largo plazo.
Las frutas, las verduras y tantos alimentos serán los aliados para bajar de peso con salud y sin riesgos, de manera equilibrada y donde todo suma en pos del objetivo de bajar kilos y verse bien.
Conocer cuáles son las propiedades de los alimentos, qué nutrientes necesitamos es imprescindible para que una buena dieta llegue a su objetivo.
Dieta y vida equilibrada: algunos consejos
Muchas veces nos encontramos con la necesidad o un deseo ferviente de seguir una dieta, principalmente para bajar de peso significativemente o adelgazar un poco por diversos motivos.
Lo buscado puede ser tener una bella figura para el verano, alguna fiesta, la búsqueda de una relación, o la mera conciencia de que se tiene sobrepeso.
Si saber que se necesita bajar unos kilos está acompañado con la idea de que la salud se está resintiendo, mejor.
Es que hacer dieta o seguir un régimen de alimentación siempre debe ser visto integralmente, como parte de un proceso de vida que involucra varios aspectos:
1) saber que a largo plazo el sedentarismo y el sobrepeso atentan contra la salud, y por tanto contra la propia vida
2) saber que hay que bajar de peso porque se está haciendo un daño que primero es físico, y afecta el propio cuerpo, y la propia integridad moral como persona, y luego estético
3) asumir que puede haber tensiones internas que provoquen una actitud hacia la comida que debe ser corregida o eliminada
4) aceptar que hay que cambiar hábitos de alimentación presentes
5) asumir que un sano equilibrio entre nutrición y dieta requiere además eliminar el sedentarismo
6) saber que seguir una dieta no es algo automático, sino que debe verse en el marco de todo lo anterior
7) saber que cada persona puede requerir un tipo de dieta específico (según su metabolismo, edad, hábitos de vida, antecedentes de salud, etc.), por lo que se recomienda consultar un especialista
8) entender que cualquier otro medio puede ser nocivo para uno, física y psicológicamente, y que, por sobre todo, no garantizará lo que queremos: una vida sana, sin sobrepeso, y con una buena y equilibrada alimentación.
Por lo tanto, si se ve la cuestión de este modo, siempre se gana más planificando, asumiendo que las cosas llevan tiempo y no adoptando dietas restrictivas o cuestionadas, sino haciendo las cosas consciente y responsablemente y buscando un equilibrio entre un peso ideal o adecuado y una vida sana y satisfactoria en todo sentido.
Lo buscado puede ser tener una bella figura para el verano, alguna fiesta, la búsqueda de una relación, o la mera conciencia de que se tiene sobrepeso.
Si saber que se necesita bajar unos kilos está acompañado con la idea de que la salud se está resintiendo, mejor.
Es que hacer dieta o seguir un régimen de alimentación siempre debe ser visto integralmente, como parte de un proceso de vida que involucra varios aspectos:
1) saber que a largo plazo el sedentarismo y el sobrepeso atentan contra la salud, y por tanto contra la propia vida
2) saber que hay que bajar de peso porque se está haciendo un daño que primero es físico, y afecta el propio cuerpo, y la propia integridad moral como persona, y luego estético
3) asumir que puede haber tensiones internas que provoquen una actitud hacia la comida que debe ser corregida o eliminada
4) aceptar que hay que cambiar hábitos de alimentación presentes
5) asumir que un sano equilibrio entre nutrición y dieta requiere además eliminar el sedentarismo
6) saber que seguir una dieta no es algo automático, sino que debe verse en el marco de todo lo anterior
7) saber que cada persona puede requerir un tipo de dieta específico (según su metabolismo, edad, hábitos de vida, antecedentes de salud, etc.), por lo que se recomienda consultar un especialista
8) entender que cualquier otro medio puede ser nocivo para uno, física y psicológicamente, y que, por sobre todo, no garantizará lo que queremos: una vida sana, sin sobrepeso, y con una buena y equilibrada alimentación.
Por lo tanto, si se ve la cuestión de este modo, siempre se gana más planificando, asumiendo que las cosas llevan tiempo y no adoptando dietas restrictivas o cuestionadas, sino haciendo las cosas consciente y responsablemente y buscando un equilibrio entre un peso ideal o adecuado y una vida sana y satisfactoria en todo sentido.
Como bajar la panza

Como bajar la panza o reducir el abdomen es una preocupación de hombres y mujeres.
Hemos señalado que hacer dieta o reducir la pancita es asunto de calidad de vida, que debe verse y abordarse de manera integral.
Por ello, el achicamiento de los centímetros de panza va más allá de la dieta, pero presupone un régimen adecuado de alimentación.
Reducir el abdomen tiene como condición necesaria controlar el peso con una dieta libre de grasas, reducida en azúcares y con alto contenido de fibras para mantener un buen tránsito intestinal.
Hemos señalado que hacer dieta o reducir la pancita es asunto de calidad de vida, que debe verse y abordarse de manera integral.
Por ello, el achicamiento de los centímetros de panza va más allá de la dieta, pero presupone un régimen adecuado de alimentación.
Reducir el abdomen tiene como condición necesaria controlar el peso con una dieta libre de grasas, reducida en azúcares y con alto contenido de fibras para mantener un buen tránsito intestinal.
También ello redundará en que se pueda conservar la energía que la vida diaria requiere, pues bajar la panza no es sinónimo de estar débil o no comer.
Alco encomiable es acompañar toda dieta con un régimen regular de actividad física aeróbica (para reducir o mantener el peso ideal) y localizada (para fortalecer tus abdominales y músculos en general).
Alco encomiable es acompañar toda dieta con un régimen regular de actividad física aeróbica (para reducir o mantener el peso ideal) y localizada (para fortalecer tus abdominales y músculos en general).
Esto no debe hacerse en exceso y siempre que sea posible se ha de visitar a un nutricionista universitario (o nutriólogo) que son personas que tienen conocimiento científico que respaldan todo lo que pueden sugerir para la mejora de la salud y una reducción de la panza.
Dietas, cambio de hábitos y ejercicio
De acuerdo con los especialistas en nutrición, las dietas efectivas son aquellas que:
a) no resultan de la desesperación o la urgencia por bajar de peso
b) implican una toma de conciencia de que cualquier dieta implica cambio de vida
c) son dietas equilibradas
d) son dietas realistas con un grado de exigencia moderado
e) no son monodietas
f) se combinan con actividad física regular pero no necesariamente muy intensa (caminar, o trotar sería lo ideal para combinar con la dieta)
g) implican cambio de hábitos de alimentación (no comer a cualquier hora, no comer ciertos alimentos nocivos, no comer por ansiedad o aburrimiento).
Solo si se tiene en cuenta esto se puede comprender que la dieta no es como ir al dentista, sino que es modificar muchos aspectos de la vida que nos llevan al sobrepeso, y mucho más allá de comer ciertos alimentos o comer poco.
Estas son las condiciones de adecuación, los requisitos de la dieta exitosa.
a) no resultan de la desesperación o la urgencia por bajar de peso
b) implican una toma de conciencia de que cualquier dieta implica cambio de vida
c) son dietas equilibradas
d) son dietas realistas con un grado de exigencia moderado
e) no son monodietas
f) se combinan con actividad física regular pero no necesariamente muy intensa (caminar, o trotar sería lo ideal para combinar con la dieta)
g) implican cambio de hábitos de alimentación (no comer a cualquier hora, no comer ciertos alimentos nocivos, no comer por ansiedad o aburrimiento).
Solo si se tiene en cuenta esto se puede comprender que la dieta no es como ir al dentista, sino que es modificar muchos aspectos de la vida que nos llevan al sobrepeso, y mucho más allá de comer ciertos alimentos o comer poco.
Estas son las condiciones de adecuación, los requisitos de la dieta exitosa.
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